feb 28, 2012

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¿Tendría una rata como mascota?

En contraste con su repulsiva reputación, son juguetonas, afectivas y muy inteligentes. Estudios recientes muestran su capacidad para sentir empatía. Las ventajas frente a otros roedores.

Los amantes de las ratas están acostumbrados a ser incomprendidos. “Cuando mi esposo dijo a su ex que teníamos ratas, ella dijo ‘¡¿A propósito?!”’, relató Tami Kaplan, de Waltham, Massachusetts, orgullosa propietaria de tres de esos malignos roedores.

Deje atrás sus ideas preconcebidas y podría enamorarse de ellas, como Robin Rushlau, de Dresden, Maine, coordinadora de custodia y adopción en Mainely Rat Rescue. “Tenía amigos que tenían ratas; yo ni siquiera las miraba. Pensaba que eran las mascotas más espeluznantes”, comentó.

Pero su hija la convenció de cuidar una mientras sus dueños estaban de vacaciones. La rata macho estaba lejos de ser un espécimen perfecto -era obeso, lleno de piojos y del color exacto de una rata salvaje-, pero dice Rushlau: “No podía creer lo maravilloso que era. Al final de las dos semanas no quería dejar que se fuera”.

En contraste con su repulsiva reputación, las ratas son juguetonas y afectivas, dicen sus propietarios. Además, mucho más listas de lo que se pudiera pensar.

Erin Stromberg es una cuidadora en Think Tank, una exhibición en el Zoológico Nacional que pone de relieve el conocimiento de los animales. Al lado de nuestros sesudos parientes orangutanes, Think Tank alberga tres ratas pardas. La mujer plantea que el rechazo hacia las ratas se debe, en parte, a su inteligencia. Es un reto controlarlas, porque son flexibles y suficientemente adaptables para aprender a evitar peligros nuevos y explotar fuentes nuevas de comida, y, agregó, “la flexibilidad es uno de los componentes cruciales de la manera en que definimos el pensamiento”.

Stromberg señaló también descubrimientos científicos recientes que demuestran la capacidad de las ratas para sentir empatía: “Cuando se les permite elegir, las ratas escogen liberar a otros animales enjaulados en lugar de tomar comida como premio”.

El resultado es una mascota que, como lo describe Rushlau, es más como un perro pequeño, pero que demanda menos tiempo. Y en comparación con otros roedores, observa Kaplan, las ratas son más aseadas que los conejillos de indias y es menos probable que muerdan en comparación con un hámster.

Fuente: infobae.com

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